Martes, 05 Junio 2012 15:43

El ataque de un tiburón no la alejó de las olas... ¡Ni de su destino!

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Beth Hamilton soñaba con convertirse en la mejor surfista del mundo, propósito que estuvo a punto de truncarse tras ser víctima de un depredador y perder una de sus extremidades
En 1975, el director de cine Steven Spielberg llevó a la pantalla grande el best seller original de Peter Benchley, "Tiburón", historia en la que se narra cómo los turistas que vacacionan en la isla Amity intentan sobrevivir a los ataques y amenazas de las que son víctimas por parte de un tiburón blanco que acecha en el mar.

 


Aunque aquella historia de Spielberg es mera ciencia ficción, lo que sí es cierto es que al mar hay que respetarlo por muchos motivos y uno de ellos es precisamente los ataques perpetrados por estos animales. Según elcomercio.pe, en 2011 se registraron 75 ataques de tiburón en todo el mundo, 29 de ellos en territorio estadounidense y 12 del total fueron mortales.

 


Esta cifra se duplicó con respecto a las agresiones registradas en 2010. Los expertos aseguran que el aumento se debe en parte, al calentamiento global, así como al crecimiento del turismo a nivel mundial. Los países que registran mayor cantidad de ataques son Australia, Sudáfrica, Isla Reunión, Islas Seychelles, Indonesia, México, Rusia y Brasil.

 


En los últimos años, hemos leído y escuchado sobre los ataques de estos animales en contra del ser humano; uno de los más recordados y a la vez más significativos es el ocurrido a una joven llamada Bethany Hamilton, quien a lo largo de estos años, se ha convertido en un gran ejemplo de superación.

 




¿Quién esta valiente mujer?. Bethany Meilani Hamilton nació el 8 de febrero de 1990 en Kauai, isla perteneciente a Hawai, la cual es reconocida por ser la más antigua y la cuarta en dimensiones de todo el archipiélago. Sus padres, quienes son estadounidenses, se mudaron a esta región del planeta ya que desde siempre han sido grandes amantes del surfismo y era aquí en donde podrían desarrollar esta actividad con libertad.

 


Beth, como le llaman de cariño, se subió por primera vez a una tabla de surf a los cuatro años de edad y en poco tiempo logró dominar tanto la viga corta como la larga, aptitudes que hicieron que se convirtiera en la reina de todos los campeonatos infantiles organizados en la región.

 


Fue en el año 2000, cuando Hamilton dio el gran salto y se convirtió en una surfista independiente, al obtener el apoyo de diversos patrocinadores que la impulsaron en todo aquello que necesitara para continuar obteniendo triunfos en distintas competencias y con ello, seguir ascendiendo en su carrera.

 




El 31 de octubre de 2003, el mismo mar que tanto amaba le jugó una mala obra que cambió por completo su destino. Beth, quien entonces tenía tan solo 13 años, se dirigió con un grupo de amigos a las costas de Kauai para surfear, ya que el servicio meteorológico había anunciado que existirían en este sitio excelentes condiciones para hacerlo.

 


Hamilton se adentró al agua, a no más de 300 metros de la orilla; se recostó sobre su tabla y sumergió su brazo izquierdo. De repente y sin darse cuenta, un tiburón tigre de un poco más de cuatro metros la merodeó y en segundos la atacó, mordiendo y destrozando un gran pedazo del tablón, precisamente del lado en el que se encontraba su brazo que estaba en el interior del agua, el cual terminó por arrancárselo.

 


Sus amigos entraron por ella y la llevaron pronto a tierra firme en donde le practicaron un torniquete para detenerle la hemorragia, pues había perdido un 60 por ciento de sangre; de inmediato, la trasladaron al hospital, en donde permaneció por una semana, luego de que se le practicaran diversas cirugías para limpiarle la herida y cerrársela, con el objetivo de que en determinado momento, pudiera utilizar una prótesis.

 




Beth mostró siempre su fortaleza y valentía, pues lo único que quería era regresar a casa y volver a surfear lo más pronto posible. Tan sólo habían pasado unos cuantos días y ella se preparó para no abandonar su sueño. Le construyeron una tabla especial que pudiera dominar con un solo brazo y aprendió a nadar teniendo únicamente una extremidad superior.

 


Beth sorprendió al mundo cuando en enero de 2004 regresó a las competencias, obteniendo el quinto lugar en el campeonato nacional femenil y un año más tarde conquistó el primer lugar del podio en la Explorer Women's Division, haciéndose así de su primer título a nivel nacional.

 


Bethany logró su gran sueño en el 2007, cuando se convirtió en toda una profesional. Participó en numerosos eventos del ASP World Tour, en donde obtuvo el segundo sitio en uno de los campeonatos juveniles.

 




Tras su experiencia, la joven instauró su propia fundación llamada "Amigos de Bethany", en la cual, según elportavoz.com, apoya moral y espiritualmente a otras personas que han sido atacadas por tiburones o que han corrido con la mala suerte de perder algún miembro de su cuerpo.

 


Beth decidió compartir su caso a todo el mundo con una autobiografía publicada hace algún tiempo titulada "Soul Surfer", la cual sirvió de base para que el director Sean McNamara llevara esta misma historia a la pantalla grande a finales del 2011, la cual es protagonizada por AnnaSohpia Robb.

 


 



 

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